Boda en la Finca La Peralosilla

Hace más de un año, Rocío se puso en contacto con nosotros para que fuésemos sus fotógrafos de boda. Circunstancias o destino, tras las primeras conversaciones y citas, descubrimos que conocíamos a su familia y que teníamos mucho en común, cómo el cariño a la Hermandad de Jesús Nazareno, cuya imagen, reside en la Parroquia de San Pedro,  lugar elegido para celebrar la ceremonia entre ella y Felipe.

Poco a poco se fue forjando una confianza y amistad que hace que tengas la misma ilusión que ellos en que llegue el gran día.

El novio, con sus raíces cántabras, fue acompañado por una multitud de amigos y familiares llegados desde el norte de España para asistir a un día tan especial. El vestía chaqué y una preciosa corbata color azulón con lunares, mientras Rocío nos sorprendía con una maravilla de vestido de dos piezas, de la diseñadora Vicky Martín Berrocal  que hizo que pudiésemos ver a la novia con un segundo look diferente ya durante el baile, y al que, hasta ese momento (dónde nuestra guapa novia se soltó la melena y siguió igual o más guapa aún) lo acompañaba un tocado de Volvorete sobre una trenza obra de Ruvicán Peluqueros y un perfecto maquillaje de Javier Colado.

Tras la ceremonia, nos desplazamos a la Finca la Peralosilla, un precioso entorno, en el que el catering Benidorm se encargó de que todo estuviera al gusto de los invitados, los cuáles disfrutaron de una espléndida mesa de quesos durante el cóctel, y una mesa de dulces durante la barra libre. Además, los novios se encargaron de toda la decoración de la finca, con un cuidado seating plan, detalles para sus invitados, incluso un original photocall ambientado como si de una caseta de la feria de abril de Sevilla se tratase, dónde pequeños y mayores disfrutaron de lo lindo.

El día tuvo una temperatura ideal, y disfrutamos de muchos momentos emotivos, como la entrega del ramo de la novia a una de sus mejores amigas o los cantos emocionados del himno cántabro por parte de Felipe y sus familiares y allegados, himno que acabó cantando prácticamente todo asistente a la boda y que nos llegó a emocionar tras las cámaras.

Sólo nos queda dar las gracias a Rocío y Felipe, por habernos dejado formar parte de este día tan bonito y especial, y a sus familias, por tratarnos en todo momento cómo a unos más y ofrecernos tanto cariño.