La boda de Laura y Pedro, celebrada el último fin de semana de abril, fue la bienvenida perfecta a la primavera. Una boda vibrante, elegante y llena de detalles, que reflejaba a la perfección su historia y la ilusión compartida tras 16 años juntos, desde que se conocieron en su pueblo gracias a amigos en común.
Los preparativos tuvieron lugar en el Hotel Parque Real, donde ambos se rodearon de sus familiares y amigos más cercanos, creando un ambiente íntimo y cargado de emoción. Pedro eligió un impecable chaqué azul marino, con corbata a juego y chaleco beige, una combinación elegante y muy acertada firmada por Félix Ramiro.
Laura, por su parte, lucía un espectacular vestido de Candelas y Felipa, de manga larga y con un delicado escote cruzado tanto en la parte delantera como en la espalda, desde la que nacía una preciosa capa de tul que aportaba movimiento y romanticismo. Completó su look con una larga coleta realizada por V.M.A. Estilistas, unos elegantes pendientes de Paulet y sandalias blancas de plataforma de Jimmy Choo, logrando un conjunto sofisticado y muy personal.
Si algo definió esta boda fue, sin duda, su impresionante decoración floral. Todo comenzaba con el ramo de Laura, una composición llena de personalidad, con rosas en diferentes tonos, anémonas y eucalipto, creado por Abril Floristas. Un adelanto de lo que estaba por venir.
La ceremonia se celebró en la Iglesia de Santiago, un espacio de estilo mudéjar, acogedor y con mucho encanto. La decoración floral realzaba cada rincón: dos espectaculares torres de flores daban la bienvenida en la entrada, combinando tonos naranjas, rosados, verdes y corales, con flores como hortensias y rosas. En el interior, el pasillo central se vestía con cascadas de eucalipto que caían desde los bancos, y el altar se completaba con jarras y centros florales siguiendo la misma línea cromática. Todo este maravilloso trabajo fue obra de Rando Floral Events.
Toda la organización de la boda estuvo a cargo de Aroha y su equipo de Entre Confetti, no dejando ni un detalle al azar.
La ceremonia fue profundamente emotiva y, tras el “sí, quiero”, los novios salieron de la iglesia bajo una impresionante lluvia de confeti, uno de esos momentos mágicos que hacen vibrar tanto a los invitados como a la cámara.
Desde allí nos dirigimos al restaurante Casa Pepe, que continuaba —y elevaba aún más— la línea de decoración floral de la iglesia. El rincón de bienvenida, situado junto a la fuente del patio, recibía a los invitados con una explosión de flores, pero el verdadero impacto llegaba al entrar al salón donde tendría lugar la comida. Del techo caían cientos de ramos de eucalipto, entrelazados con guirnaldas de bombillas que aportaban una luz cálida y acogedora, un trabajo espectacular de The Light Team Ledilux. Las mesas, en su mayoría imperiales, estaban decoradas con numerosos jarrones de cristal llenos de flores en tonos naranjas, corales y fucsias, creando un auténtico espectáculo de color y luz.
Aprovechamos este increíble entorno para realizar allí mismo la sesión de pareja, regalando a Laura y Pedro un momento de calma y el recuerdo de verse solos, por fin, en uno de los días más importantes de su vida.
Mientras tanto, durante el cóctel, Diana Pink sorprendía a los invitados con ilustraciones personalizadas, y el grupo Música Boreal ponía la banda sonora perfecta al ambiente, animando incluso a los novios a bailar con sus padres. No faltaron los puestos gastronómicos, con croquetas, queso, pulpo o tacos mexicanos, que hicieron las delicias de todos.
El ambiente fue muy divertido y relajado, y de allí los 300 invitados pasaron al salón, quedando completamente maravillados con la decoración. No faltaron las sorpresas: cumpleaños celebrados, ramos entregados a las hermanas, regalos para los novios… que apenas pudieron sentarse un solo momento.
El broche final llegó en la barra libre, tras un emotivo baile de bachata al ritmo de Chayanne. La fiesta continuó con el fotomatón de Esfering y la música de DJ Alex Barroso, que mantuvo la pista llena hasta el final.
Y antes de terminar, no dejamos escapar la magia del atardecer para sacar a los novios y hacer unas últimas fotografías con esa luz dorada que tanto nos enamora.
Una boda que trajo de lleno la primavera: espectacular, luminosa y llena de detalles, de esas que se disfrutan intensamente desde detrás de la cámara y que dejan huella.
Finca: Casa Pepe
Traje Novio: Félix Ramiro
Vestido: Candelas y Felipa
Estilismo: V.M.A. Estilistas
Zapatos Novia: Jimmy Choo
Ramo: Abril Floristas
Deco Floral: Rando Floral Events.
Iluminación: The Light Team Ledilux
Detalles: Diana Pink
Música en directo: Música Boreal
Organización: Entre Confetti
Dj: DJ Alex Barroso
Fotomatón:Esfering
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