¿Qué es Con Buena Luz?

Con Buena Luz es un sueño, es un proyecto de vida de alguien que un día se encontró a su mitad en la mágica Sevilla, es una conversación que surgió en un paseo por el parque al atardecer, porque no quería ser sólo un nombre con unos apellidos.

Con Buena Luz quería ser el legado de aquellos paraísos en los que se derramaban las palabras, o las memorias de aquel amigo que ahora es estrella y brilla muy fuerte.

Y quizás porque en Sevilla dónde comenzó (una de tantas) la historia de amor más bonita del mundo , siempre hay que volver a pintar sus calles, que también desprenden luz, pero sin olvidar los orígenes manchegos que vienen de serie, y de los que el orgullo habla a cada paso.

Con Buena Luz es perderse por un bosque, divisar las vistas de un monte al caer la tarde, escuchar el sonido de una cascada o de los pájaros, y descubrir sitios nuevos a los que viajar siempre que se quiera a través de nuestras fotos.

Cada uno tenemos nuestra propia mirada sobre aquello que vemos, y sin duda, esta es la mejor manera de ver el mundo. Sin embargo, hay ocasiones en las que nuestros ojos tienen otro objetivo y es necesario otro punto de vista que os cuente todo aquello que pasa a vuestro alrededor.

Sonia

Me apasiona la naturaleza, es mi fuente de inspiración infinita. Pasaría días enteros mirando atardeceres, creo firmemente que hay pocas cosas tan bonitas. Mi debilidad son mis bichejos, nuestras gatas Nala y Bruja, y mis periquitos, Tango y Rumba. Me encanta la alegría que dan los animales en una casa, convirtiendo ésta en un hogar.

Otra de mis pasiones es la música, especialmente la de “el maestro” Alejandro Sanz, que es la banda sonora de mi vida, aunque disfruto de casi cualquier tipo. Me encanta ir a conciertos siempre que puedo, bailar, cantar a voz en grito (aunque esto último no lo hago muy bien precisamente) y emocionarme con unos acordes.

Llegué a la fotografía casi de casualidad, tras finalizar un contrato de trabajo en una empresa informática y empezar a realizar un módulo de imagen. Entonces la cámara era una afición que cada vez me apasionaba más. Me la llevaba siempre a mis salidas al campo. Después, empecé a realizar reportajes sociales, comuniones, y cómo no, muchas semanas santas con trípode y cámara a cuestas. Las bodas llegaron después, con la creación de Con Buena Luz, y descubrí otro apasionante mundo dentro del campo fotográfico.

Además, también me gusta mucho conocer sitios nuevos, y en esto, mi trabajo, que es el más bonito del mundo, me da la oportunidad de hacerlo ¡soy una suertuda!

Y por último, pero no menos importante, me encanta disfrutar de los míos: mi familia, mis amigos, y por supuesto, de el otro 50% de mi, que es el que da Luz a mis días.

Javi

Y Javi es esa mitad de la que os hablaba y que quien lo conoce sabe bien que es difícil decir algo malo de él. Es un apasionado de la música, especialmente si es instrumental.

También es muy aficionado al deporte, y siempre que tiene tiempo, lo practica.

Le encanta vivir las tradiciones de nuestra tierra, resaltando la semana santa, en la que participa activamente en sus (nuestras) cofradías, disfrutando de ellas durante todo el año, y gracias a las que nos conocimos. Pasión en todos los sentidos.

Javi tiene debilidad por la navidad, plasmando de forma artística montajes de belenes con los que disfruta como un niño, y me ha hecho volver a la infancia, con esa ilusión de la mirada de niña que se tiene en esas fechas tan mágicas.

Es el mejor compañero de vida que podría imaginar y la brújula que guía este faro. El que hace que quiera que los recuerdos cobren vida, y el apoyo constante.

Nala

Soy la tercera integrante del equipo, pero no por ello menos importante. Me encargo de transmitir la paz con mis largos sueños y explotar de felicidad cuando Sonia y Javi llegan a casa. Soy especialista en hacer la croqueta cuando la puerta se abre, y en poner mi mejor cara y maullido lastimero ¿quién puede resistirse a eso? Gracias a él, fui rescatada de la calle en un frío invierno, y creo que podría dominar el mundo si me lo propusiera.

Entre mis aficiones, se encuentra dormir 16 horas diarias, y en los ratos libres, jugar con la cuerdecita o con un ratón de goma. También me gusta vigilar a Tango y a Rumba, desde la puerta de la habitación, para que no se les olvide que conviven con una linda gatita. Creo que tengo genes perrunos, porque al contrario de mis compis gatunos, me vuelve loca que me acaricien, especialmente la tripa, y que me llenen de mimos. 

Por último, me puedo pasar horas en el poyete de la ventana viendo Cat-TV ¡la vida en la calle es muy entretenida! Eso sí, sólo para verla desde la ventana, ¿eh? Soy la mejor modelo para mis humanos, que dicen que tengo los ojos más bonitos del mundo, especialmente, cuando se refleja la Buena Luz.

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